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30/06/2010
La adicción: una enfermedad crónica, progresiva y terminal
LA RIOJA.- Después que funcionarios de la Administración Pública y de Educación de la Provincia opinaran sobre el problema de los menores que ingresaron con drogas al colegio EPET Nº1 (ver nota: Alberto Andalor: “La edad de consumo de sustancias disminuyó) la psiquiatra Liliana Godoy brindó un detallado informe sobre el tema de las adicciones y además, explicó cuales son los doce errores que muchas veces se cometen “y llevan a que un hijo se convierta en un adicto”.


La reconocida psiquiatra de nuestra provincia, Liliana Godoy, quien tiene una basta experiencia con jóvenes con problemas de adicciones y auditó varias veces en el Congreso de la Nación y otras entidades a personas con este problema, explicó que la drogadicción se da en dos situaciones graves “la intoxicación y la dependencia”.

En la intoxicación, explicó Godoy, “intervendrá el médico especialista, hará un proceso de desintoxicación, tratará la abstinencia y al momento del alta, el individuo tiene que estar estabilizado clínicamente y químicamente”, y a la vez explicó que “esto no termina ahí, después la persona tiene que ir a un tratamiento en donde lo que se tratará será la dependencia, proceso sumamente difícil”.

En ese sentido, hizo referencia a que la adicción es una enfermedad crónica, progresiva y terminal. “La adicción es crónica porque cuando los jóvenes se acostumbran al bienestar superficial, que otorga la droga, su cura exigirá aún más que no pruebe nunca más droga y aquí se compara al alcoholismo y a la diabetes, pero con la diferencia que en la diabetes el individuo es una persona normal si cumple correctamente su tratamiento, es saludable. En cambio, el dependiente de drogas debe evitar siempre las sustancia psico-activas”.

“Por lo tanto debe organizar su vida de acuerdo al equilibrio emocional que resuelva su conflicto, por esa razón, es importante una psicoterapia o un tratamiento que tome en cuenta su cuestión emocional y afectiva”, argumentó la psiquiatra y continuó diciendo que “además, debe buscar objetivos válidos que den sentido a su existencia y adquirir una madurez afectiva que le ayuda a superar estas dificultades propias de la vida normal”.

A su vez, Liliana Godoy sostuvo que “esto es porque a veces los chicos vienen de hogares disfuncionales, de padres que están sumamente ocupados, entonces son chicos que vienen con una falencia en esta esfera emocional y afectiva. Por lo tanto, lógicamente, los tenemos que encaminar a que encuentren un objetivo que pueda cubrir ese vacío existencial”.

La psiquiatra, comentó que la adicción es progresiva “porque el paciente no tan sólo tendrá cada vez más necesidad de aumentar la cantidad de droga a consumir para lograr el mismo efecto, sino que deberá cambiar la calidad reemplazando progresivamente por otras drogas más incisivas”, y siguió explicando que “siempre comienzan con drogas blandas como la marihuana para llegar después a la Cocaína y luego, si no hay mucho dinero, al paco”.

De igual forma, sostuvo que así los síntomas mostrarán mayor gravedad por causa de un deterioro neurobiológico.

También, indicó que la droga es terminal debido a que “dejado el joven a su suerte, en la carrera de la adicción progresiva, el individuo destruye su vida, ya sea en el sentido literal, muerte por sobredosis, trastornos cardíacos, etc. pero también el camino de ellos es como por una cornisa, por eso pueden llegar a robar, delinquir para conseguir la sustancia que le dará ese bienestar superficial”.

Además, la psiquiatra auditora del Congreso de la Nación estableció que de esta manera “deja de ser una persona pensante, dueña de si misma y de sus afectos, que pueda dirigir sus destino, es por eso que muchas veces los padres se ven, cuando están así en estados terminales, compelidos a declararlos insanos, porque no acceden fácilmente al tratamiento”.

Asimismo, comentó que se requiere de la Justicia para que puedan entrar a un tratamiento “es decir, obligarlos, conminarlos a que hagan un tratamiento porque es un gran flagelo para la sociedad porque no tan sólo sufre el individuo que consume, sino también los padres, el entorno y la sociedad que se ve expuesta a los delitos que la droga misma los conduce a cometer”.

Haciendo referencia a los padres, la psiquiatra Liliana Godoy comunicó que “los médicos nos encontramos con padres que ignoran todo, lo cual es una cuestión permanente, por ejemplo cuando se le pregunta cómo llegó, usted no se dio cuenta, contestan, no jamás” informando a la vez que las expresiones más frecuentes son “no puede ser, nunca pensé que el/ella estuviera en esto, entonces uno dice, cómo otros los ven en la calle y lo saben pero los padres no”.

En este sentido, aclaró que esta negación tiene su lógica “pues verlo claramente revelaría que su hijo está en grave peligro, que ellos no pudieron protegerlo por lo tanto, es una gran herida a su autoestima. Por esta razón, es frecuente que caigan en una fuerte depresión los padres o en un enojo buscando (chivos emisarios) que carguen con esa culpa. Aquí podríamos poner el ejemplo que sucedió en el colegio, en donde dos madres se pelearon y una fue golpeada por otra, por los familiares del otro chico implicado”.

“Los padres generalmente no se hacen cargo, entonces trasladan el problema a otra persona”, agregó y consideró que “el deseo de obtener placer, por parte de los chicos, y la necesidad de descargar tensiones, sumado a la curiosidad por experimentar experiencias nuevas son los motivos que los llevan a caer en la drogadicción, entonces uno tiene que explicarle esto y desculpabilizarlo para que podamos tenerlos como aliados en el tratamiento que vamos a iniciar”.

A su vez, hizo referencia a que muchas veces los padres no conocen que su hijo/a consume sustancias psicoactivas porque “tienen una visión angélica de la realidad, creen que por ser buenas personas estarán preservados de todos los estímulos que esta sociedad le da a nuestros jóvenes. Uno como padre debe filtrárselos, estos estímulos tienen que ir acompañados por nosotros para hacerles entender que la vida no es todo bueno y maravilloso”.

“Los 12 errores que se cometen y llevan a que un hijo se convierta en adicto”

Liliana Godoy consideró que esta información obtenida del libro de (Amelia Musacchio de Zan, de la editorial Paidós) puede ser “muy contundente” para los padres y comentó que “todo profesional actualizado, médico clínico, pediatra de adolescentes, familias, psiquiatras, psicoterapeutas, psicólogos, sociólogos o asistentes sociales podrían conocer las 12 normas para criar drogadictos y trabajar al respecto, pues tienen interés para ser discutidas y conversadas entre profesionales y con las familias”.

En ese sentido, indicó que las 12 normas son:

_ “Déle al niño todo lo que quiera desde pequeño, de esa manera crecerá creyendo que el mundo le debe la vida.

_ Cuando diga malas palabras ríase y eso lo hará pensar que es gracioso. Además, eso lo alentará a aprender otras frases que lo sacarán de sus casillas más adelante.

_ No le de ningún tipo de formación espiritual, espere hasta que cumpla 21 años y él decida por si mismo que religión seguir.

_ Evite usar la palabra equivocado porque puede crearle un complejo de culpa, más tarde, cuando lo arresten por robar una automóvil creerá que la sociedad está en contra de él y que lo persiguen.

_ Recoja todo lo que deje desparramado, libros, zapatos, ropa a fin de que aprenda a cargar todas las responsabilidades en los demás.

_ Permítale leer cualquier tipo de publicación. Cerciórese de que los vasos y cubiertos estén esterilizados pero deje que su mente se alimente de basura.

_ Discuta con frecuencia delante de su hijo, de esa manera no se sentirá tan sorprendido cuando su hogar se disuelva más adelante.

_ Déle a su hijo todo el dinero que quiera, no deje que se lo gane porque las cosas tienen que ser para él como lo son para usted.

_ Satisfaga sus más mínimos deseos de comida, bebida y comodidades, cuide de que todos sus deseos sensoriales sean satisfechos, la negación puede resultar en frustraciones.

_ Defiéndalos contra los vecinos, maestros, la policía, todos ellos están en contra de su hijo, cuando se vea envuelto en problemas serios, discúlpese diciendo, nunca pude con él.

_ Prepárese para una vida llena de pesares, es muy probable que la tenga”.

 
 
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