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18/06/2010
En Argentina hay una incidencia de 100 mil casos de ACV por año
El doctor neurólogo del hospital Enrique Vera Barros, Dardo Casas indicó que un ACV es una patología prevalencia muy alta “que no es atacada de la forma que debería ser, como las causas de tipo cardíaco, lo cual implica un gran impacto social, económico y de calidad de vida en los pacientes que lo padecen”. Asimismo, indicó que en nuestro país se calcula que hay una incidencia de 100 mil casos de ACV por año. En el mundo, es la segunda o tercer causa de muerte y es la segunda causa de demencia después del Alzheimer.


A modo de estadística, Casas estableció un número alarmante, el Accidente Cerebro Vascular (ACV) es la segunda causa de demencia en el mundo después del Alzheimer. En algunos países es la segunda o tercera causa de muerte y es la primera causa de secuelas e incapacidades de causas neurológicas en un paciente, “o sea que no estamos hablando de un tema aislado, de una casuística pequeña o un caso raro”, agregó el neurólogo.

“A nivel mundial las sociedades neurológicas están comenzando a tener un poco más de peso y hace poco tiempo, se comenzó a festejar el Día del Accidente Cerebro Vascular todos los 29 de octubres”, informó.

Continuando con las estadísticas existentes sobre lo ACV, el neurólogo Dardo Casas indicó que “a nivel mundial calculan, estimativamente, que cada 4 minutos se llega a producir un ACV y otros estiman que cada 40 segundos en realidad, pero todas son estadísticas extrapoladas de lugares en donde se las puede realizar”.

En nuestro país, explicó Casas, no hay números precisos, “aquí las estadísticas en todas las patologías no son llevadas muy al pie de la letra, hay varias cosas que no se informan. Pero, según se calcula, en los lugares que se pudieron realizar estas investigaciones, que hay una incidencia de 100 mil casos de ACV por año, muchísimo para nuestro país, realmente es algo que no debe ser dejado de lado”.

De acuerdo a lo informado por el doctor Dardo Casas hay una gran diferencia entre el Accidente Cerebro Vascular Hemorrágico y el Isquémico “que tienen implicancias terapéuticas y pronosticas totalmente distintas y a veces algunos mecanismos fisiopatológicos causales son comunes a ambos tipos”.

También, Casas describió que “hay una tercera entidad, el Accidente Cerebro Vascular Transitorio, término que está yendo en desuso y en realidad, es el paciente que tuvo algún signo de foco neurológico que revirtió dentro de las 24 horas, plazo que se está reduciendo mucho más y actualmente se habla de 1 hora; si no se revierte en 1 hora realmente hay muy pocas posibilidades de hacerlo en el futuro, pero se da que más allá que el paciente pueda recuperar o no su déficit neurológico, si nos vamos a las imágenes muchas veces vemos en una tomografía o en una resonancia, más allá que recuperó todo, la lesión secuelar quedó”.

En este sentido, comentó que en el ámbito médico están tratando de modificar la terminología, “de hablar de trastorno clínicamente reversible, de origen neurovascular, por ejemplo, todavía está en revisión”.

Dentro de lo que es el ACV Hemorrágico y el Isquémico hay grandes diferencias:

Un ACV Hemorrágico tiene una alta mortalidad, a corto plazo y en todos los casos Hemorrágico se busca internar en un área de Terapia Intensiva.

Mientras que el Accidente Cerebro Vascular Isquémico, a corto plazo, tiene menos mortalidad de acuerdo a las características, la envergadura del tamaño y las patologías asociadas del paciente y por lo tanto, muchas veces pueden seguir su internación en una sala común de algún nosocomio.

No obstante, sea Hemorrágico o Isquémico, lo que debemos saber es que cualquier paciente que tenga un ACV, su expectativa de vida se reduce de 12 a 14 años al momento del Accidente Cerebro Vascular, “así sea grande, pequeño, muy secuelar o no ese es un impacto que genera”.

El ACV es más frecuente en personas adultas pero también, hay jóvenes que lo pueden padecer, peor ahí están implicados otros procesos subyacentes. “La población en riesgo, que por lo general uno esperaría tenga un ACV son los mayores de 50 años, pero ya tuvimos aquí en el hospital Enrique Vera Barros y actualmente tenemos un paciente internado de 20 años que está cursando un ACV”, informó.

En esos casos de un paciente de 20 años con ACV están implicados otros mecanismos distintos, “son hereditarios, congénitos, son por mal formaciones vasculares, por problemas cardíacos o por deficiencias en los factores que actúan en la homeostasia de la coagulación. Hay varias proteínas implicadas, déficit en proteínas C, E, Antitrombina 3”, instruyó.

Asimismo, refirió que algunas de las causas hereditarias son “Cadacil, Caracil, son otros síndromes que vienen asociados en pacientes jóvenes con Isquemia cerebral”.

Dardo Casas consideró que “tenemos que pensar en el paciente adulto y más en el portador de factores de riesgo Cardiovasculares”. En este sentido, realizó una división de “los factores de riesgos que son posiblemente reversibles y lo que no son reversibles”.

Los que no son reversibles son, la edad, el sexo (en diferentes edades influye en un lado como en otro) y también la parte hereditaria. Estas son situaciones inmodificables.

Mientras que las modificables encontramos las que son más frecuentes “y sobre lo que se puede hacer hincapié desde salud primaria, ya desde lo que aprendemos en la secundaria con Educación para la Salud, con todo lo que van haciendo los médicos en las salitas o las promociones o campañas que se realizan en los medios, que es lo que más impacto puede generar y es lo más frecuente, accesible y fácil de modificar”, dijo Casas y a la vez sostuvo que “y aquí hablamos también que afecta al corazón, como por ejemplo el ser tabaquista, la obesidad, el sedentarismo, la hipertensión arterial, el principal factor y tenemos acceso a medicamentos que son efectivos para lograr un objetivo, de normalizar la presión. El colesterol que está alto, los triglicéridos altos, etc.”.

De igual forma, recomendó que las mujeres deben tener en cuenta que “al momento de usas anticonceptivos orales que también eventualmente son un terreno predispuesto y pueden generar accidentes Isquémicos Cerebrales”.

Mediando el diálogo con EL DIARIO DE LA RIOJA, el neurólogo estableció que “no hay una clínica que pueda dilucidar uno u otro tipo, pero si a través de las imágenes, o sea que siempre tenemos que estar en manos de una tomografía y eventualmente una resonancia”

Los signos de foco neurológicos a identificar son cuando el paciente por ejemplo tenga la debilidad de un brazo, una pierna, no pueda hablar, sienta que se queda trabada, falta de sensibilidad en una porción del cuerpo o que entre todo esto disminuya su estado de conciencia y ahí entraríamos en un caso de coma. También, una asimetría de la cara, que tenga un episodio de vértigo agudo, es decir alteraciones de su marcha, etc.

En base a esto, hacer una consulta médica precoz, “se debe pensar distinto, este dolorcito podrá ser un infarto, así de esa forma debemos pensar en relación a los ACV”.

 
 
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